domingo, 11 de marzo de 2012
Malapropismos, paronomasia, adnominatio
sábado, 26 de noviembre de 2011
Malapropismos, leson namber zri
Y luego está lo de Egipto, donde también dejó su huella Napoleón (esto lo sé porque se conversa un algun de fotos muy adelantado a su tiempo), ¿pues no dicen que los egipcios escribían en frigoríficos? ¿Y cómo va a ser eso, digo yo, si en aquella época no había frigoríficos? Yo creo que ni siguiera había ni agua exagerada, porque he leído que en las heridas de guarra se echaba coñá y luego se frotaban con piedra Gómez. Aunque en cuanto a esto último no pondría yo el dedo en la galla, la verdad osea dicha.
Total, que con tanto estudio me ha cogido una jaqueca que estoy que me tengo que suministrar vía foral cuatro aspirinas fosforescentes al día, y eso sin contar la noche, cuando me tocan las gotas para la cojontivitis, porque se me quedan los ojos disecados de tanto windsurfear por el Intranet con el ordeñador. Y entre eso, el jarabe expectante, la pasta centrífuga para dientes sensitivos y el locutorio, se me va una pasta mansa que no veas, que hasta estoy pensando en pronunciar al curso siguiente, porque me voy a quedar con la cuenta a ras de suero. Pero, en fin, la vida es así, te da una de sal y otra de arena.
Bueno, corto el embrollo porque ya estoy divulgando. Y es que yo, a estas horas tempestuosas, ya estoy muy mal de lo mío. Así que ahora mismo lo dejo todo en stand bye, como dicen los ingleses, le doy gas a mi doble pretina y, como huele decirse, "hale, hale, que es gerundio", me piro a enderezar la ensalada y a esclafar la bisexuá, que tengo un hambre sagaz. Yo creo que hasta me voy a meter una pizza entre pecho y espada. Ay, por cierto, eso me recuerda que Napoleón vio la Torre de Pizza, pues también rondó por Italia y hasta fundió una escuela. Ahora no me acuerdo del nombre de la escuela, pero bueno, que se ve que en el hondo era un gran hombre. ¡Dios lo tenga en conserva!
viernes, 30 de julio de 2010
marisquear
viernes, 4 de junio de 2010
Malapropismos, leson namber chu
Una pareja va al ginecólogo, y dice el marido:
–Mire doctor, es que tenemos un problema. Mi mujer y yo queremos tener condescendencia y no podemos. No sabemos si es porque yo soy omnipotente o porque mi mujer es esmeril. Antes hemos ido a otro doctor y nos ha dicho que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y que, como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir. Y también a mí hace años me operaron de la protesta y a lo mejor me han quedado escuelas en el cuerpo. En la consulta de ese doctor le hicieron una coreografía a mi mujer y no vieron nada raro, y eso que las máquinas eran muy modernas, con ordeñadores conectados a una antena paranoica y todo. Nos recomendó que hiciéramos el cojito; y 15 días ella y 15 días yo haciendo el cojito, pero nada. Nos recomendó hacer vida marítima y nos fuimos de viaje por la costa y hasta compramos una barquita, pero nada. Además a mi mujer le nació un féretro muerto cuando tuvo un alboroto hace ya tiempo, y a lo mejor eso ha influido. Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano.
Y contesta el ginecólogo con sorna:
–¡A ver si va usted a tener un problema de especulación atroz!
(Este desternillante texto corre por la Red e ignoramos su autoría. El Callejero dio con él en las Loretadas del blog de Luis Loreto, pero la verdad es que está en todas partes. La DireSión.)
martes, 1 de junio de 2010
Malapropismos, leson namber guan
Para rascarse las vestiduras está el patio del miedo ambiente. Y es que este asunto de la polvución nos tiene entre la espalda y la pared. A este paso los tiburones serán de verdá de la familia de los escuálidos y acabaremos todos en posición fecal y nadie, pero nadie, estará ya más en el candelabro, porque no habrá gente, ni de los que prefieren mantenerse en el más estricto economato ni cosmopolillas que viven del cuento. Vamos, que no está el patio como para echar las campanas al abuelo. Para mí es todo muy ostentóreo. En dos palabras: que se ve a la yegua. Nos lo están diciendo a gritos los delfines, que ya no bailan plegados, y al parecer sólo supervivirán los escarabajos y los haraganes, que son los únicos que resisten las expansiones nucleares y los danubios universales.
miércoles, 13 de enero de 2010
muslamen
miércoles, 9 de diciembre de 2009
malqueda
lunes, 12 de octubre de 2009
marca pone
-¿Quién va?
-Yo. ¿Me pone una tarrina de queso marca pone?
(by x, basado en un caso real)
mendrugar
(by x)